Tequeño Grande
CongeladoEl clásico para entrada en carta. Crocante por fuera, queso bien estirable por dentro.
Te dejamos el primer pedido. Lo vendés. Recién ahí nos pagás. Si no rota, lo retiramos — cero deuda, cero stock parado.
Sabemos lo que pensás cuando aparece un proveedor nuevo: "¿y si no rota?", "¿y si me quedo con la mercadería?". Por eso el primer pedido te lo dejamos. Pagás solo lo que se vendió.
Coordinamos cuánto y qué formato. Te llega congelado, listo para el freidor. No abrís la billetera.
Sale en 4 minutos. Lo cobrás con tu margen. Ves cómo se mueve con tu gente real, sin presión.
Si rota, pedís más. Si no rota, lo retiramos sin drama — cero deuda, cero mercadería parada.
No salimos de una fábrica. Es la receta familiar venezolana, la que se pasa de abuela a hijos: masa fina que cruje, queso que estira de verdad, fritura prolija. Tu cliente lo nota en el primer mordisco. Y eso es lo que vuelve a pedir.
El grande para entrada de carta. El chico para picada y finger food. Te llegan congelados, listos para el freidor. Si es para evento, los hacemos cocidos.
El precio te lo pasamos por WhatsApp — depende del volumen y de la zona. Sin pose.
Tres formatos, tres tipos de negocio. Si te encontrás en alguno, te conviene probar.
Entrada de carta que sale en 4 minutos del freidor. Margen alto, prep nula, foto que vende.
"Lo sumamos a la entrada para compartir. Sale en 4 min y queda de cocina del bueno en la foto."
Picada premium que se come con la mano. Rotación alta en after-office y marida con cualquier cerveza.
"Picada de bar. Va con cerveza, va con vermut, va con todo. Se mueve solo en after-office."
Cumpleaños, casamientos, eventos corporativos. Llegan calientes y crocantes, no fritos hace una hora.
"Cumple de 50 personas. Llegaron calientes y se acabaron en 15 minutos."
Empezamos en una cocina venezolana, con la receta que se pasaba de abuela a hijos. Hoy la hacemos en Buenos Aires con la misma vara: masa fina, queso de verdad, sin atajos. No somos una fábrica. Somos una familia que vende lo que come en su propia mesa.